¿Qué es un Programa Universitario?

Los Programas Universitarios fueron creados durante la rectoría del Dr. Octavio Rivero Serrano, con la finalidad de conectar horizontalmente diversos esfuerzos sobre un tema que se trabaja en distintas áreas de la Universidad. En ese sentido los programas universitarios reúnen a diversos especialistas de todas las facultades, centros e institutos para lograr un enfoque holístico sobre su objeto de estudio. Por ello, los programas cuentan con un personal limitado, pero conjuntan a una vasta cantidad de académicos de la UNAM para analizar problemas desde las más diversas especialidades que existen en nuestra universidad.

Programa Universitario de Bioética

“Bioética” es el vocablo creado en 1927 por el filósofo y teólogo Fritz Jahr. Lo formó del griego bíos y ethos, para referirse al saber ético sobre las relaciones del ser humano con el resto de la vida en su conjunto.  No se trata pues del mero estudio de la vida, labor propia de la biología y otras ciencias, sino de la aplicación de la ética al estudio de la vida y a los problemas que ésta presenta en su conjunto en todo el planeta.

Casi cincuenta años después de Fritz Jahr, H.R. Potter volvió a usar este término ante un mundo cada vez más paradójico: por un lado, los avances de la ciencia y sus aplicaciones tecnológicas deslumbran a todo el que con una mirada curiosa se acerca a ellas. Sus beneficios, absolutamente indudables, han salvado vidas de millones de personas, han evitado enfermedades que antaño azotaban a la humanidad y han generado altas expectativas para un futuro con una mejor calidad de vida para los seres humanos. Pero por otro lado, esos avances no reflejan beneficios en el mundo tomado como una totalidad: las selvas, arrasadas día a día, han dejado de ser un hogar seguro para la enorme diversidad de animales, muchos de los cuales se han extinguido; nuestro trato con los animales la mayor parte de las veces es completamente abusivo e injusto; la contaminación ha generado el fenómeno que todos conocemos como “cambio climático”, el cual pende como una espada de Damocles no sólo sobre la humanidad, sino sobre el planeta. Todos esos efectos nocivos de una ciencia tecnificada empleada sin una guía ética, no son ya algo que se espera en un futuro: el nivel del mar de hecho ya ha aumentado de manera tangible y algunas de las Islas Salomón han comenzado a desaparecer: con ellas, se ha perdido su fauna, su flora, y muchas vidas humanas se han trastocado al tener que ser reubicadas.

Todo esto no puede imputársele a la ciencia: se debe a que su aplicación a través de la tecnología, si bien ha tenido logros espectaculares, ha carecido muchas veces de una guía ética. Esa es la guía que la Bioética pretende dar respecto a la vida en su conjunto: no solamente respecto a la vida humana, sino a todo tipo de vida y a la relación que los seres humanos debemos guardar con ella.

Como saber interdisciplinario, la bioética tiene como objetivo detectar y analizar los problemas por los que atraviesa la humanidad y el mundo, para proponer soluciones. En ese sentido la incumbencia de la bioética no se limita a las implicaciones y consecuencias de los avances tecnológicos, como puede ser en el caso de la clonación o la eutanasia. La mira de la bioética abarca esos temas y muchos más, porque de todos los animales que habitamos en él, somos el único animal que ha transformado las condiciones de la vida en el planeta al grado de ponerlo en peligro: debemos ser, pues, el que encuentre a ello una solución.

Por lo anterior, el objetivo principal del Programa Universitario de Bioética (PUB) es desarrollar y promover investigaciones interdisciplinarias, así como actividades de docencia y difusión que promuevan un debate y propongan acciones y soluciones con ciertas características que son las que definen a la bioética: sus razonamientos y propuestas deben ser tratadas con el rigor científico y filosófico, en un marco laico y plural.

Actualmente, con base en la aplicación de los principios éticos, nuestro país debe mejorar e impulsar sus sistemas nacionales de salud y de investigación biomédica y biotecnológica. Y debe ante todo consolidar un modelo de desarrollo sostenible y justo que preserve el medio ambiente y la biodiversidad. En ese sentido el PUB busca generar una cultura responsable que promueva el respeto a los derechos humanos, a la diversidad cultural, al medio ambiente y a las especies con quienes compartimos el planeta.

Entre sus líneas de trabajo académico se encuentran la ecoética, la zooética, la ética de la investigación biomédica, la ética de la investigación y del desarrollo biotecnológico, la bioética social y política, y la neuroética, entre otras.

Los investigadores y docentes que se reúnen para llevar a cabo actividades con el apoyo de este programa, proceden de diferentes entidades de la UNAM y de instituciones nacionales y extranjeras, y son expertos en sus diversos campos del conocimiento. Con ellos podemos garantizar el nivel de excelencia que se espera de la UNAM, la universidad de la Nación.

Historia del Programa

A pesar de ser un programa joven, el PUB cuenta ya con una larga historia que se remonta a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, cuando en 1998 la Dra. Juliana González Valenzuela fundó el Seminario de Investigaciones Éticas. Cuatro años después, éste se transformó en el Seminario de Ética y Bioética (2002), mismo que en 2009 el rector Dr. José Narro Robles institucionalizó con el nombre de Seminario de Investigación de Ética y Bioética (SIETyB) de la UNAM. Finalmente, el 13 de septiembre de 2012 se creó, por acuerdo del mismo rector, el Programa Universitario de Bioética (PUB), adscrito a la Coordinación de Humanidades. Este se inscribió en el Plan de Desarrollo de la Rectoría 2011-2015 como parte de las acciones de reorganización y reforzamiento de áreas de innovación en la docencia, la investigación y la difusión de la cultura.

El Comité Directivo del Programa fue instalado el 12 de octubre de 2012, quedando como director el Dr. Jorge E. Linares Salgado, profesor titular de la Facultad de Filosofía y Letras. Al no contar al inicio con instalaciones físicas propias, el PUB comenzó sus operaciones oficialmente hasta la primavera de 2013.

 

 

El primer cambio en la dirección tuvo lugar el primero de abril del 2017, cuando la Dra. Paulina Rivero Weber fue nombrada por el rector, Dr. Enrique Luis Graue Wiechers, como la nueva directora del Programa, cargo que desempeña a la fecha. A partir de entonces, el Programa ha continuado apoyando las labores que ya existían y ha creado nuevas actividades académicas tanto en el ámbito de la difusión de la cultura bioética, como en la investigación especializada. 

 

Nuestros valores

Los valores que sostienen y guían una entidad, ya sea individual o social, son el fundamento desde el cual se opta por una u otra acción. Entre los valores que motivan el trabajo del PUB, debemos destacar al menos los siguientes:

Laicidad
Resulta imposible dialogar con base en creencias personales, por lo cual para cualquier tipo de debate, investigación o propuesta bioética, es importante mantener fuera de este ámbito las creencias personales. La laicidad no exige ser ateos, pero sí demanda no pretender razonar con base en creencias, sino con base en argumentos filosóficos o científicos que puedan discutirse y no sean meros dogmas.

 

Rigor científico y filosófico
El rigor no es el mismo en la ciencia o en las humanidades, pues “rigor” no es sinónimo de “exactitud”. El rigor académico se fundamenta en razonamientos correctos, se aleja del sofisma, demanda claridad y distinción. El rigor propio del saber universitario no debe nunca fundamentarse en falacias, fanatismos ni creencias personales, sino debe apegarse en todo a la ciencia y al diálogo filosófico razonado.

 

Respeto
Respetar es considerablemente más que simplemente “tolerar”. La tolerancia es un principio muy endeble que fácilmente se puede romper, en cambio cuando se pierde el respeto, al menos puede quedar la tolerancia. “Respeto” es un vocablo de la familia latina specere, mirar: respetar es ser capaz de mirar y volver a mirar (re-specere) al otro sin juzgarlo, sino con la intención abierta de comprender y tener consideración hacia una opinión o forma de ser diferente, sin pretender imponer la propia. Parafraseando a la célebre biógrafa de Voltaire: nosotros bien podemos no pensar como el otro, y aun así podemos estar dispuestos a defender su derecho a expresarse: en el respeto a los derechos del otro, se fundamenta la paz social.

 

Solidaridad
La solidaridad para con el planeta y todos sus habitantes es el más importante ingrediente para una actitud activa en la bioética. Vivimos en un planeta vivo, un planeta con magma interno que genera variaciones en las temperaturas y con ello, ha dado lugar al movimiento y la vida. Junto con nosotros, el resto de los habitantes del planeta conformamos una biodiversidad tal que reta a la más extravagante imaginación. Ser solidarios con la vida del planeta es la virtud más elevada a la que, desde la perspectiva de la bioética, podemos aspirar.

 

Justicia
La justicia, decía Aristóteles, es la corona de todas las virtudes. A la fecha el ser humano no ha logrado un trato justo ni con los seres humanos ni con el resto de los animales no humanos que habitan el planeta. La bioética pretende exhibir esto, cuestionarlo y proponer soluciones para un mundo mejor.

 

Autonomía y libertad
Todo individuo puede ser autónomo si es capaz de cuestionar y pensar en soluciones diferentes a las establecidas. Su autonomía y libertad tienen como único límite la autonomía y la libertad del otro: de otros individuos humanos o no humanos. Mientras no se dañe a un tercero, todo individuo debe defender su libertad y autonomía para tomar las decisiones que considere correctas para su vida.

Nuestro logotipo

 

A diferencia de la ética, la bioética, no se ocupa solamente de los problemas humanos, sino que pretende también extender su estudio más allá de nuestra especie, para examinar las actitudes debemos tener para con el resto de los seres vivos, la naturaleza y las tecnologías que han impactado al planeta en su conjunto.

 

Cuando Fritz Jahr creó este neologismo en 1927, pretendía extender el paradigma de la ética kantiana a todos los animales y las plantas. De lo anterior, que el logotipo de este programa presente una planta y un animal. La planta fue retomada del logotipo previo del PUB; el animal elegido, el cacomiztle, residente de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel, orgullosamente UNAM.

 

Las actuales instalaciones del PUB están ubicadas en el edificio del CIPPS, frente a la “Zona A5”, que es una franja de amortiguamiento de la reserva ecológica de nuestra Universidad, misma que fue decretada para su protección y conservación en 1981 por el Dr. Octavio Rivero Serrano.

Quiénes somos


Dra. Paulina Rivero Weber
Directora
Dra. María de los Angeles Cancino Rodezno
Secretaria Académica
Tania Hernández

Lic. Marga Lorena González Olivares
Coordinadora de Servicio Social y Proyectos Especiales
Dr. Germán Novoa Heckel
Especialista en la formación de comités de ética, bioética, así como de comités hospitalarios y de investigación.
Mtra. Blanca Rocío Muciño Ramírez
Responsable de Gestión y Edición de Textos.
Mtra. Andrea Romaní López
Responsable de Difusión Cultural
Francisco Javier Hernández Tirado
Diseño Gráfico y Asistencia Técnica
Lic. Samuel León Martínez
Corresponsable de Educación Continua
Mtra. Diana Buzo
Coordinadora de proyectos docentes de bioética para niños
Lic. Leonardo López Serrano
Responsable de Diseño
Mtro. José Rubén Manzano Ortega
Delegado Administrativo
Ana Rebeca García Olivares
Asistente Ejecutivo de Administración
Jasmin Casado
Asistente Ejecutivo
Oscar Flores Sánchez
Intendencia
Fernando Medina Barrón
Intendencia